peligran 700 viviendas

Catástrofe en el Bolsón: 3 mil hectáreas consumidas y un incendio que desgarra la Patagonia

Hasta el momento, fueron quemadas 3 mil hectáreas, pero podrían ser más mientras las llamas siguen activas. Advierten que "no hay luz ni agua en la zona".
domingo, 9 de febrero de 2025 23:37
domingo, 9 de febrero de 2025 23:37

Los incendios forestales en El Bolsón, en la provincia de Río Negro, continúan descontrolados y ya han arrasado con 3.000 hectáreas de terreno, poniendo en grave peligro a unas 700 viviendas en la región. Las llamas, alimentadas por los vientos huracanados y las altas temperaturas, siguen avanzando sin cesar, mientras la situación empeora a cada hora. Los esfuerzos por controlar el fuego se ven limitados por la falta de recursos y el desinterés de las autoridades nacionales y provinciales.

En el epicentro de la crisis, las comunidades afectadas enfrentan un panorama desolador: no hay luz, el agua escasea, y la ayuda del Estado ha sido casi nula. Si bien el Ministerio de Defensa ha destacado el despliegue de brigadistas y recursos del Ejército Argentino, los testimonios de los vecinos desmienten una intervención eficaz. “El pueblo rionegrino es quien realmente está haciendo el trabajo”, afirman, señalando que son los propios habitantes quienes preparan alimentos y entregan suministros a los brigadistas.

 

 

Las secuelas de este desastre son devastadoras. Según fuentes locales, aquellos que viven de la agricultura, la ganadería y los pequeños talleres han perdido todo. Corralones, invernaderos, animales y herramientas fueron consumidos por las llamas en cuestión de minutos, dejando a miles de personas sin medios para subsistir. Sin embargo, la respuesta de las autoridades ha sido una serie de declaraciones sin acción concreta. Mientras tanto, los vecinos luchan por salvar lo que pueden, temerosos de que sus bienes sean saqueados ante la falta de presencia policial y gendarmería.

La indignación crece en la población que ve cómo la inacción del gobierno nacional y provincial agrava aún más la tragedia. A pesar de los fondos anunciados por el gobierno, como el adelanto de 7.000 millones de pesos a Chubut y 5.000 millones a Río Negro, los recursos siguen sin llegar a quienes más los necesitan. En paralelo, la paralización de la obra pública y el desvío de recursos prometidos durante el mandato de Alberto Weretilneck agravan la crisis en la región.

 

 

En medio de este caos, El Bolsón, y toda la Patagonia, sigue luchando contra la desidia, el abandono y la falta de solidaridad estatal. A medida que las llamas siguen avanzando, la comunidad espera una respuesta real que les permita comenzar a reconstruir lo que las llamas les han arrebatado.

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