El fallo, firmado por el camarista Mariano Llorens, respaldó la decisión de la jueza María Servini, quien se negó a acumular ambas causas. “Los hechos presentan particularidades que deben ser despejadas previamente antes de considerar una posible conexión”, fundamentó Llorens, validando la autonomía de la denuncia presentada por los diputados de la Coalición Cívica, Mónica Frade y Maximiliano Ferraro.
Acusaciones y testigos ignorados
Según la denuncia, Karina Milei habría actuado como lobista, facilitando reuniones con referentes del mundo cripto a cambio de beneficios económicos. Uno de los casos más resonantes es el testimonio del orfebre Juan Carlos Pallarols, quien aseguró en una entrevista televisiva que, tras solicitar una audiencia con el presidente, fue derivado a Karina, quien le habría pedido un depósito de US$ 2.000 para concretar la reunión.
Servini, en un fuerte cruce con su colega Marcelo Martínez de Giorgi, lo cuestionó por no avanzar en la instrucción del expediente ni tomar declaración a los denunciantes, ni a los periodistas Cristina Pérez y Paulino Rodríguez, mencionados en la presentación.
Taiano, entre dos causas
El fiscal Eduardo Taiano, que ya tiene delegada la investigación del caso $Libra, intentó unificar ambos expedientes bajo la órbita de Servini. Sin embargo, esta resolvió mantenerlos separados por considerar que la denuncia contra Karina Milei tiene un alcance más amplio y distinto objeto procesal.
¿Indagatoria para el Presidente?
En paralelo, la jueza Servini también deberá decidir en las próximas horas si cita a Javier Milei a prestar declaración indagatoria, tras el pedido del abogado Gregorio Dalbón, quien lo acusa de utilizar la estructura del Estado para beneficiar intereses privados. La solicitud incluye cargos por cohecho, negociaciones incompatibles con la función pública y violación a la Ley de Ética Pública.
La evolución de ambas causas —en medio de un clima político marcado por crecientes cuestionamientos al oficialismo— podría tener un impacto institucional significativo. Por ahora, Karina Milei enfrenta una investigación penal autónoma, mientras su rol en el entorno presidencial sigue bajo la lupa.