El Gobierno nacional eliminó, por decreto, la jornada no laborable del Día del Empleado Público, una medida que ya generó fuerte malestar en el sector estatal y anticipa un nuevo foco de conflicto con los gremios. El anuncio lo realizó este miércoles el vocero presidencial, Manuel Adorni, en conferencia de prensa desde Casa Rosada.
“El Estado no es un lugar en el que deba ser posible tomarse un día sabático ni gozar de privilegios que el trabajador del sector privado no tiene”, disparó Adorni ante la prensa, justificando la decisión del presidente Javier Milei.
Una decisión ideológica
Según el portavoz, la medida responde a “la concepción del Estado que tiene este Gobierno, que está para allanar el camino de la libertad de los argentinos y no para entorpecerlo”. Y añadió con tono enfático:
“La Argentina que rendía culto al estatismo y al sector público en detrimento del privado es cosa del pasado”.
De esta forma, el Ejecutivo continúa profundizando su política de recorte sobre el empleo estatal, que ya había generado despidos masivos, congelamiento de ingresos y reducción de estructuras en diversos organismos públicos.
Tensión con los sindicatos
Desde los gremios estatales ya anticipan una reacción en cadena. Dirigentes de ATE, UPCN y otras entidades advierten que se trata de un “nuevo ataque contra los derechos adquiridos de los trabajadores” y evalúan medidas de fuerza en rechazo a la eliminación del beneficio que, hasta ahora, regía todos los 27 de junio.
“No es un privilegio, es un reconocimiento simbólico a quienes garantizan el funcionamiento del Estado todos los días. Lo que Milei llama ‘privilegio’, en realidad, es precariedad laboral disfrazada de beneficio”, sostuvo un vocero sindical ante la consulta de este medio.
La jornada no laborable por el Día del Empleado Público fue establecida para conmemorar el trabajo que desempeñan los agentes estatales, pero ahora pasará al olvido bajo la nueva doctrina del Gobierno nacional.