trabajadores portuarios advierten sobre el futuro del turismo de cruceros

Ushuaia en riesgo: ¿se van los cruceros en verano?

Ushuaia, la ciudad más austral del país, enfrenta una preocupante situación que podría poner en riesgo su posición clave como destino turístico y punto de partida para cruceros hacia la Antártida.
lunes, 11 de agosto de 2025 13:30
lunes, 11 de agosto de 2025 13:30

Los trabajadores portuarios de Tierra del Fuego advirtieron que la reasignación de fondos, destinados originalmente a obras esenciales en los muelles de la ciudad, podría afectar seriamente la llegada de cruceros en las próximas temporadas estivales.

La capital fueguina, reconocida internacionalmente como la “puerta de entrada al fin del mundo”, depende en gran medida del turismo que generan estos grandes barcos. Sin embargo, la provincia redirigió recursos de la Dirección Provincial de Puertos (DPP) para cubrir deudas vinculadas a la obra social estatal, dejando en suspenso proyectos cruciales para mantener y mejorar la infraestructura portuaria.

Entre las obras postergadas se encuentra la construcción de nuevos muelles para catamaranes y cruceros, que permitirían separar el turismo de la actividad de carga, facilitando una operatoria más fluida y eficiente. También quedó en pausa la creación de una plazoleta de contenedores en Río Grande, diseñada para descongestionar el puerto de Ushuaia.

Los gremios portuarios expresaron su preocupación en recientes protestas frente al puerto, alertando que “si no se hacen obras y se pierden fondos de dos años, las empresas optarán por otros puertos más competitivos”. En el contexto local, la emergencia financiera llevó a la legislatura fueguina a autorizar el uso de las ganancias de la DPP para pagar deudas médicas, una medida que, si bien resuelve una situación urgente, pone en duda la sostenibilidad y continuidad de las inversiones necesarias para el puerto.

El tiempo se acorta para poder ejecutar mejoras: el clima en Tierra del Fuego limita la ventana para trabajar en infraestructura portuaria, lo que hace que esta postergación pueda extenderse hasta 2027, comprometiendo la competitividad y la generación de empleo en la región. Además, la DPP otorgó un préstamo millonario al gobierno provincial, lo que reduce aún más su capacidad de inversión.

El puerto de Ushuaia, con más de 500 recaladas por temporada, enfrenta también dificultades logísticas. La falta de un reglamento que establezca prioridades para el atraque genera retrasos de hasta dos días, afectando la planificación de las navieras y elevando costos operativos. Las empresas señalan que esta incertidumbre se traduce en contrataciones de servicios sin certeza de uso efectivo, complicando la experiencia turística.

A pesar de los anuncios previos sobre la construcción de una terminal específica para cruceros y catamaranes, el proyecto no avanzó y, con la actual crisis financiera, la incertidumbre crece.

La situación pone en alerta no solo a los trabajadores y autoridades locales, sino también a un sector turístico que representa un motor clave para la economía de Ushuaia y toda Tierra del Fuego. De no revertirse esta tendencia, el “fin del mundo” podría quedar fuera de los recorridos de los cruceros internacionales, con un impacto directo en el empleo y desarrollo regional.

Comentarios