El sismo ocurrió a las 11:16 p.m. (hora local) y tuvo su epicentro a 258 kilómetros al noreste de la base chilena Presidente Frei, en la isla Rey Jorge, dentro de la península antártica.
Alarmas y protocolos preventivos
Tras el movimiento telúrico, las autoridades chilenas activaron alertas por posibles olas de tsunami, especialmente en las bases de la Antártida. Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ajustó la magnitud de 8 a 7,5, considerándolo un sismo de intensidad mediana, y descartó riesgo para las zonas habitadas.
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) de Chile mantuvo el “estado de alerta” y recomendó abandonar playas y orillas rocosas como medida preventiva, aunque las autoridades del Ministerio del Interior aseguraron que no existe peligro para la región de Magallanes, la zona más austral del continente habitada por población civil.
Un historial reciente de sismos en Sudamérica
En los últimos meses, Sudamérica ha registrado varios movimientos sísmicos significativos. Uno de los más preocupantes se produjo a finales de julio, cuando un terremoto de magnitud 8,7 sacudió las costas de Rusia y activó alertas de tsunami en Chile y Perú. En esa ocasión, se implementaron evacuaciones en zonas vulnerables y cierre de puertos, aunque finalmente las olas de gran tamaño no llegaron.
La importancia del Pasaje de Drake
El Pasaje de Drake es una zona de intensa actividad sísmica, producto de la compleja interacción de placas tectónicas. El reciente sismo afectó a áreas estratégicas para Chile y la Antártida, como la base Presidente Frei, que funciona como centro logístico y aeródromo para operaciones en la región.
Hasta el momento, no se han registrado daños ni víctimas, y las autoridades continúan monitoreando la actividad oceánica y terrestre en el extremo sur de Sudamérica.