Durante una jornada de pesca deportiva organizada en 2024 por la empresa Parismina Domus Dei, los participantes se toparon con un ejemplar excepcional de tiburón nodriza (Ginglymostoma cirratum) en aguas del Caribe costarricense. El hallazgo se produjo a 37 metros de profundidad, cerca del Parque Nacional Tortuguero.

El tiburón medía aproximadamente dos metros de longitud y presentaba un color naranja brillante, muy diferente al típico marrón de la especie. Sus ojos blancos completaban el raro registro, que hasta ahora no había sido documentado en la región. Tras capturar varias fotografías para el recuerdo y la investigación, los organizadores devolvieron el animal a su hábitat natural.
Este descubrimiento sorprende a biólogos y aficionados, ya que constituye un registro inédito de un tiburón nodriza con estas características en el Caribe.