Aunque el fenómeno es visualmente impactante y suele viralizarse en redes sociales, especialistas advierten que no todo lo que brilla es inofensivo y llaman a extremar cuidados antes de ingresar al mar.
Qué son las noctilucas y por qué el mar “se enciende”
Las noctilucas, cuyo nombre científico es Noctiluca scintillans, son microorganismos marinos que forman parte del plancton. Su particularidad es la capacidad de emitir luz cuando el agua se mueve, ya sea por el oleaje, el viento o el simple paso de una persona nadando.
Este efecto se debe a un proceso natural conocido como bioluminiscencia, que se activa cuando coinciden dos factores clave:
- Temperaturas del agua más elevadas de lo habitual
- Alta concentración de estos organismos
De día, el fenómeno pierde su magia: las noctilucas aparecen como manchas flotantes de tonos marrones, rojizos o anaranjados, que pueden pasar desapercibidas o confundirse con residuos naturales del mar.
Recomendaciones clave: qué hacer y qué evitar
Si bien las autoridades ambientales aclararon que no se trata de contaminación ni de un episodio tóxico, sí pidieron prudencia, especialmente en zonas donde la acumulación es visible.
Las principales recomendaciones son:
- Evitar bañarse en sectores con manchas densas y concentradas.
- Enjuagarse con agua dulce si se tuvo contacto con el agua afectada.
- Extremar cuidados en niños, adultos mayores y personas con alergias o piel sensible.
Desde el área ambiental insisten en que el fenómeno es natural, pero remarcan que la prevención es clave hasta que las condiciones del mar se normalicen.
Dónde se concentra el fenómeno en Punta del Este
Según la Dirección de Medio Ambiente de Maldonado, las noctilucas tienden a acumularse en zonas donde el agua circula con menor fuerza.
Puertos, escolleras y sectores con infraestructura costera son los puntos más propensos, ya que las corrientes no logran dispersar los microorganismos con facilidad.
En estos lugares, las manchas suelen ser más persistentes y visibles, tanto de día como de noche, generando el doble efecto: fascinación visual y advertencia sanitaria.
El mar iluminado vuelve a ser protagonista del verano, pero entre el asombro y la postal perfecta, las autoridades recuerdan que la belleza natural también exige responsabilidad.