El pedido, presentado por su abogado Carlos Beraldi en un escrito de 32 páginas ante la Sala IV del tribunal, cuestiona las medidas impuestas tras la reunión de la ex mandataria con nueve economistas en su domicilio, que motivaron limitaciones en el régimen de visitas y el acceso a la terraza. Según Beraldi, estas restricciones son arbitrarias y vulneran derechos reconocidos por las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos, tanto locales como internacionales.
El régimen actual, establecido por el juez Jorge Gorini, permitía que Kirchner accediera a la terraza solo en horario diurno y por un máximo de dos horas diarias. La defensa argumenta que no existe norma que limite los días ni horarios en que una persona bajo prisión domiciliaria pueda utilizar espacios abiertos o semiabiertos de su hogar, y sostiene que estas restricciones consolidan una violación al principio de igualdad ante la ley.
Además, la defensa justificó la reunión con los economistas como un encuentro profesional para recibir un plan económico, y pidió que se deje sin efecto la limitación en las visitas: actualmente, estas solo pueden durar dos horas, concederse hasta dos veces por semana y con un máximo de tres personas por ocasión.
El caso continúa bajo análisis de la Sala IV de la Casación Federal, integrada por los jueces Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña, quienes deberán decidir si acceden a los pedidos de la ex presidenta.