La iniciativa cuenta con el respaldo de la Fundación Franz Weber y tiene como objetivo principal frenar la amenaza que representa el comercio clandestino para la supervivencia de la especie.

El centro funcionará con un enfoque integral, combinando el trabajo de biólogos, médicos veterinarios y personal técnico para garantizar protocolos de recuperación responsables. El objetivo es rehabilitar a los ejemplares y, en la medida de lo posible, reinsertarlos en su hábitat natural, asegurando que el proceso respete las condiciones biológicas de las tortugas.
Una de las decisiones clave del proyecto es su ubicación estratégica dentro del área de distribución histórica de la especie, lo que permitirá condiciones ambientales y climáticas óptimas para la recuperación de los animales.

El centro no será un refugio de recepción abierta: únicamente recibirá ejemplares derivados por autoridades competentes tras incautaciones del tráfico ilegal, priorizando la calidad del tratamiento y la conservación biológica debido a la limitada capacidad de las instalaciones.
Esta iniciativa, sin fines de lucro, refuerza el mensaje de que las tortugas no deben ser tratadas como mascotas y busca concientizar a la sociedad sobre la importancia de preservar la vida silvestre. Con el respaldo de la Fundación Franz Weber, Argentina da un paso concreto hacia la protección y rehabilitación de esta especie emblemática.