El jefe humanitario del organismo internacional, Tom Fletcher, advirtió que las dificultades para transportar suministros están afectando directamente la asistencia destinada a millones de personas vulnerables.
“Todo esto tiene un impacto directo en nuestros suministros humanitarios, incluidos los destinados a zonas de gran necesidad en África subsahariana, pero, más ampliamente, también hace subir los precios, lo que empuja a más personas a situaciones de mayor necesidad”, señaló.
Fletcher explicó que el aumento de los costos logísticos y energéticos está encareciendo la respuesta humanitaria, lo que obliga a la ONU a priorizar aún más el uso de sus recursos en un contexto de creciente demanda de ayuda.
Además, adelantó que el organismo deberá ampliar su asistencia en países afectados por la crisis en Medio Oriente, como Líbano, para lo cual se presentará en los próximos días un llamamiento de emergencia destinado a reforzar la ayuda internacional.
El funcionario también advirtió que el encarecimiento del transporte marítimo y de insumos clave podría repercutir en los precios de los alimentos, la energía y los fertilizantes, lo que agravaría la situación en regiones vulnerables, especialmente en África subsahariana.
Por ello, la ONU pidió a todas las partes involucradas en el conflicto que garanticen la seguridad de las rutas marítimas, incluido el estratégico estrecho de Ormuz, y que aseguren exenciones humanitarias para permitir el paso de suministros esenciales.
“Necesitamos poder llegar a cualquier persona y en cualquier lugar según las mayores necesidades, y no en función de la política”, concluyó Fletcher.