SALUD

Argentina detecta el primer caso del clado Ib de viruela símica, más contagioso y grave

El Ministerio de Salud de la Nación confirmó el primer caso de viruela símica (mpox) Clado Ib en Argentina. Se trata de un hombre de 31 años, residente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sin antecedentes de viaje.
martes, 17 de marzo de 2026 20:04
martes, 17 de marzo de 2026 20:04

Según el Boletín Epidemiológico, este clado es más severo y contagioso que los casos previamente detectados en el país, todos pertenecientes al clado II.

Hasta el momento, en 2026 se habían registrado otros cinco casos en Argentina: cuatro en CABA y uno en Río Negro. A nivel regional, se han confirmado 14 casos de Clado Ib en las Américas, incluyendo Estados Unidos, Canadá, Brasil, México y ahora Argentina.

La detección del clado Ib se produce en un contexto internacional de aumento de la circulación de variantes más graves. La OMS explica que la viruela símica es causada por el virus MPXV, del género Orthopoxvirus, y distingue dos clados principales: clado I (subclados Ia e Ib) y clado II (subclados IIa y IIb). El brote mundial de 2022-2023 estuvo asociado al clado IIb.

En Argentina, el Ministerio de Salud aprobó en febrero de 2025 el Plan Estratégico de Preparación y Respuesta para Mpox 2025-2026, diseñado para reforzar la prevención, detección precoz, control y mitigación del virus a nivel nacional, jurisdiccional y local.

Cómo se transmite y medidas de prevención

La viruela símica es zoonótica, transmitiéndose entre personas y, en algunos casos, desde animales infectados. La transmisión entre personas ocurre principalmente por contacto directo con lesiones cutáneas o mucosas, especialmente durante contacto cercano o sexual. También puede producirse mediante objetos contaminados, secreciones respiratorias en contactos prolongados y de madre a hijo durante el embarazo o parto.

Las autoridades recomiendan el aislamiento del paciente hasta la caída de las costras y la formación de nueva piel, así como el uso de equipos de protección personal para el personal sanitario. Además, el rastreo de contactos debe iniciarse dentro de las primeras 24 horas, con seguimiento clínico durante 21 días.

Síntomas, diagnóstico y tratamiento

La mpox cursa con fiebre, dolor de cabeza, mialgias, ganglios inflamados, astenia, dolor de garganta y molestias anorrectales o genitales. Las lesiones cutáneas pueden ser numerosas o únicas y suelen localizarse en zonas genitales, anales, faciales y extremidades. El período de incubación oscila entre 5 y 21 días, con un promedio de 6 a 13 días.

El cuadro suele resolverse entre 14 y 21 días con tratamiento sintomático, aunque las complicaciones y la mortalidad son mayores en personas inmunosuprimidas o con VIH no controlado. El abordaje se centra en cuidados de soporte, manejo del dolor y fiebre, nutrición adecuada y prevención de infecciones secundarias.

El Ministerio de Salud instruyó reforzar la sospecha clínica ante lesiones umbilicadas o proctitis, ganglios inflamados, cansancio extremo y dolor de garganta, indagando antecedentes de viaje o contacto con viajeros. Se recomienda aislamiento, uso de protección y rastreo de contactos, en línea con las recomendaciones de la OMS.

La organización internacional también destaca la existencia de vacunas específicas para la prevención de la mpox, recomendando su aplicación como complemento a otras medidas de salud pública. La eficacia de la respuesta dependerá de la detección temprana, aislamiento riguroso y cobertura de vacunación en poblaciones vulnerables.

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