ONU y derechos humanos

Argentina se opuso a declarar la trata de esclavos como crimen de lesa humanidad

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó este miércoles una resolución histórica que reconoce la trata transatlántica de esclavos africanos como el crimen de lesa humanidad más grave.
miércoles, 25 de marzo de 2026 23:02
miércoles, 25 de marzo de 2026 23:02

La iniciativa, liderada por Ghana y promovida por la Unión Africana, busca impulsar disculpas oficiales y aplicar justicia restaurativa para los pueblos que sufrieron este flagelo durante siglos.

La resolución, identificada como A/80/L.48, obtuvo 123 votos a favor, 52 abstenciones y tres votos en contra: Estados Unidos, Israel y Argentina. La medida condena categóricamente la esclavitud como una injusticia persistente contra la dignidad humana y destaca la reticencia de las antiguas potencias coloniales a asumir plenamente su responsabilidad histórica.

El presidente de Ghana, John Dramani Mahama, destacó durante su intervención ante la Asamblea General que el reconocimiento de la verdad es clave para superar las secuelas del racismo estructural y la discriminación heredada del período colonial. La adopción de la resolución marca el inicio formal de la “Década de Acción sobre las Reparaciones”, un proceso destinado a impulsar justicia moral y económica para las comunidades afectadas por la esclavitud transatlántica.

Para defensores de los derechos humanos y movimientos sociales de África y el Caribe, la proclamación fortalece los reclamos de reparaciones y representa un reconocimiento histórico de las víctimas. La resolución también sienta las bases morales para avanzar hacia la justicia restaurativa internacional y reconoce que las consecuencias estructurales del comercio transatlántico de esclavos persisten hasta la actualidad.

Pese a la aprobación mayoritaria, la postura de Argentina, alineada con Estados Unidos e Israel, generó cuestionamientos a nivel internacional sobre su compromiso con la memoria histórica y la justicia global. La votación deja un mensaje claro: mientras el mundo avanza en el reconocimiento de los daños históricos de la esclavitud, algunos países aún se resisten a asumir responsabilidades políticas y simbólicas.

Este debate constituye un hito en la agenda internacional sobre injusticias históricas, remarcando la necesidad de acciones concretas para garantizar reparación y reconocimiento a quienes sufrieron la violencia y explotación de la trata transatlántica de esclavos.

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