Sin contactos, sin red de apoyo y en una ciudad desconocida, terminó siendo víctima de un violento ataque en patota que lo dejó en una situación de extrema vulnerabilidad.
El hecho ocurrió el lunes por la tarde en la ciudad de Córdoba, poco después de que Espeche arribara a la provincia. Según relató, mientras se dirigía al lugar donde pasaría la noche, fue interceptado por un grupo de seis personas que lo atacaron brutalmente con fines de robo.
En cuestión de segundos, la situación escaló en violencia: golpes, amenazas y el robo de dinero que llevaba consigo. El ataque dejó al hombre sin recursos y en estado de shock en una ciudad que no conoce.
“Vine a buscar una salida laboral”
Cristian explicó que su viaje tuvo como objetivo mejorar su situación económica y sostener a su familia.
“Vine de Catamarca a buscar una salida laboral porque allá está fea la cosa”, expresó. Además, remarcó su condición de vulnerabilidad en Córdoba: “No tengo ayuda de nadie”.
Sin redes de contención ni contactos en la provincia, el hombre quedó completamente desamparado tras el ataque.
Luego del violento episodio, Espeche quedó sin dinero, sin pertenencias y sin un lugar seguro donde alojarse. La situación lo obliga ahora a buscar asistencia para poder regresar a Catamarca.
La falta de apoyo inmediato agrava su realidad, ya que no cuenta con medios para cubrir el traslado ni para sostenerse en Córdoba mientras intenta reorganizar su regreso.
Datos para colaborar
Si bien desde el medio no se difundieron datos de contacto oficiales como un alias o número de cuenta para ayudarlo, se pudo encontrar una publicación en un grupo de Facebook donde el propio Cristian Espeche comparte su situación y deja un alias para recibir ayuda económica.
En caso de reconocerlo o querer colaborar, se recomienda buscar esa publicación en redes sociales para acceder a sus datos y poder asistirlo directamente.
En este contexto, el ataque sufrido por Espeche no solo refleja la inseguridad en determinados sectores urbanos, sino también la fragilidad social de quienes llegan a nuevas ciudades sin apoyo.