En medio del conflicto, varios países del Golfo denunciaron nuevos bombardeos iraníes. Emiratos Árabes Unidos y Qatar informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron misiles y drones lanzados desde territorio iraní.
Las autoridades qataríes enviaron alertas de riesgo elevado a la población y pidieron a los ciudadanos permanecer en sus viviendas mientras continúan las operaciones defensivas.
Por su parte, Baréin confirmó que un misil iraní impactó cerca de la capital, causando daños materiales en una vivienda en la ciudad de Manama.
Ofensiva de Israel y Estados Unidos
El gobierno de Israel aseguró que sus fuerzas armadas atacaron más de 300 objetivos en Irán y 170 en Líbano durante las últimas 48 horas. Entre los blancos alcanzados figuran instalaciones militares, lanzaderas de misiles y aeronaves que, según las autoridades israelíes, estaban destinadas a transportar armas al grupo Hezbolá.
Mientras tanto, Trump afirmó que las fuerzas estadounidenses hundieron 42 embarcaciones iraníes en tres días en operaciones militares en la región.
El mandatario estadounidense también advirtió que su gobierno evalúa ampliar los objetivos militares. “Hoy Irán recibirá un duro golpe”, expresó el líder republicano.
Impacto regional y nuevas operaciones
El conflicto ya tiene repercusiones en distintos puntos de la región. En Irak, dos compañías petroleras estadounidenses evacuaron parte de su personal tras un ataque con drones contra instalaciones energéticas en la ciudad portuaria de Basora.
Además, Turquía anunció el envío de cazas F-16 al norte de Chipre para reforzar la seguridad en medio de la escalada militar.
En paralelo, el conflicto también se extiende al Líbano, donde el Ministerio de Salud informó que la ofensiva aérea israelí dejó al menos 294 muertos y más de mil heridos desde el inicio de los bombardeos.
Incertidumbre sobre el futuro del conflicto
Pese a la intensidad de los ataques, un informe del Consejo Nacional de Inteligencia de Estados Unidos considera poco probable un cambio de régimen en Irán, incluso después de la muerte del líder supremo Ali Jameneí.
El documento sostiene que la estructura política iraní cuenta con mecanismos para mantener la continuidad del poder, lo que genera dudas sobre los objetivos finales de la ofensiva militar.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue con preocupación el desarrollo de la crisis, que amenaza con ampliar aún más el conflicto en toda la región de Medio Oriente.