El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que la campaña militar contra Irán avanza mucho más rápido de lo previsto: “No tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea”, sostuvo. Mientras tanto, Israel lanzó nuevos ataques a gran escala sobre Teherán, Isfahan y el sur del país persa, provocando fuertes explosiones que sacudieron la capital, según corresponsales de AFP.
Irán respondió con misiles y drones contra Israel y los estados del Golfo, causando un muerto en el centro de Israel e incendios en instalaciones petroleras de Baréin y los Emiratos Árabes Unidos. La escalada afectó los mercados globales: el petróleo Brent superó los 100 dólares por barril, las bolsas europeas abrieron en baja y el gas natural en Europa trepó hasta un 30?%.
En el plano político, la Asamblea de Expertos de Irán designó al ayatolá Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo, tras la muerte de su padre, Alí Khamenei, en los primeros bombardeos estadounidenses e israelíes. Miles de personas se congregaron en Teherán en apoyo al nuevo líder, mientras el jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, afirmó que la elección sumió a Israel y Estados Unidos en la “desesperación”. Rusia respaldó inmediatamente el nombramiento, y el presidente Vladímir Putin prometió apoyo “inquebrantable” a Khamenei.
El conflicto continúa expandiéndose: Washington ordenó la salida de personal no esencial de su consulado en Adana, Turquía, tras un segundo misil iraní interceptado; Israel atacó suburbios del sur de Beirut, donde Hezbollah confirmó combates con fuerzas israelíes ingresando desde Siria. Además, el G7 convocó a una reunión de emergencia para evaluar la liberación de reservas petroleras estratégicas, según confirmó Emmanuel Macron, presidente de Francia.