Seis meses sin rastro

La pista que desconcertó y no logró explicar la desaparición de una pareja en Chubut

La desaparición de Pedro Alberto Kreder (79) y Juana Inés Morales (69) continúa siendo uno de los casos más enigmáticos del sur argentino.
miércoles, 15 de abril de 2026 14:05
miércoles, 15 de abril de 2026 14:05

A más de seis meses de haber sido vistos por última vez, el expediente sigue sin respuestas firmes y con múltiples hipótesis que no lograron sostenerse en el tiempo.

La pareja desapareció el 11 de octubre de 2025, cuando emprendía un viaje desde Comodoro Rivadavia hacia Camarones. Desde entonces, su paradero es un misterio absoluto.

Entre las decenas de declaraciones incorporadas a la causa, una en particular captó la atención de los investigadores. Un hombre se presentó en una comisaría asegurando haber visto una camioneta similar a la de Kreder saliendo de una escombrera en la zona norte de la ciudad.

Según su relato, el vehículo —una Toyota Hilux— era conducido por dos hombres desconocidos, no por los jubilados. El testigo incluso describió que los ocupantes parecían desorientados, lo que sumó un elemento inquietante a la hipótesis.

Durante los primeros días de búsqueda, esta pista generó un fuerte despliegue en el sector del basural, con la intención de encontrar indicios que permitieran reconstruir el recorrido de la pareja o determinar si habían sido víctimas de un delito.

Con el paso de las semanas, el testimonio perdió peso dentro del expediente. Las razones fueron claras y concretas.

En primer lugar, no se logró obtener respaldo en cámaras de seguridad. A pesar del relevamiento exhaustivo en la zona señalada, no apareció ninguna imagen que confirmara la presencia de la camioneta en ese lugar ni el relato del testigo.

Además, el hallazgo posterior del vehículo complicó aún más esa hipótesis. La camioneta fue encontrada en el Cañadón de Visser, un terreno inhóspito y de difícil acceso, completamente alejado del recorrido que deberían haber realizado y sin conexión evidente con la zona del basural.

Por último, los rastrillajes realizados en áreas cercanas tampoco arrojaron resultados. Ni en la escombrera ni en las más de 90.000 hectáreas de la región de Rocas Coloradas se encontraron rastros de la pareja.

Hoy, la desaparición de Kreder y Morales permanece sin explicación. La causa acumula testimonios, hipótesis y operativos, pero ninguna línea logró establecer qué ocurrió realmente.

La pista del basural quedó como una de las tantas versiones que surgieron en medio de la incertidumbre, pero que no pudieron sostenerse con pruebas.

Mientras tanto, el caso continúa abierto y sin un giro claro. La falta de evidencias concretas mantiene el misterio intacto y deja a los investigadores frente a un rompecabezas que, hasta ahora, parece imposible de resolver.

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