A más de dos décadas

A 24 años de la desaparición de Marita Verón: una búsqueda que sigue vigente

Se cumplen 24 años de la desaparición de María de los Ángeles Verón, ocurrida en 2002 en la provincia de Tucumán, en un caso que aún permanece sin resolverse y que se convirtió en un símbolo de la lucha contra la trata de personas en el país.
viernes, 3 de abril de 2026 18:42
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Marita, de 23 años, fue vista por última vez cuando salió de su casa para asistir a una consulta médica y nunca regresó. Con el paso del tiempo, su historia expuso una compleja red de explotación sexual y derivó en una de las investigaciones más emblemáticas de la Argentina.

La causa judicial tuvo un punto clave en 2014, cuando se dictaron condenas de entre 10 y 22 años de prisión para diez acusados por retención y ocultamiento agravado con fines de prostitución. Sin embargo, las penas comenzaron a cumplirse recién en 2017, tras quedar firme la sentencia.

A lo largo de estos años, la búsqueda incansable de su madre, Susana Trimarco, se mantuvo como un motor fundamental para mantener viva la causa. En ese camino surgieron múltiples pistas, entre ellas una de las más impactantes: la posibilidad de que Marita hubiera sido vista en Paraguay en condiciones extremas.

No obstante, esa línea fue descartada posteriormente, luego de que la mujer señalada falleciera en la ciudad de Capiatá y se realizaran estudios para determinar su identidad. Trimarco había recibido información desde Asunción y describió la situación con profundo dolor: “Anda comiendo de los basureros, supuestamente es mi hija. Estaría en una situación horrorosa”.

El caso de Marita Verón no solo impulsó la investigación judicial, sino que también generó cambios estructurales. A partir de esta lucha se creó la Fundación María de los Ángeles, desde donde Trimarco logró asistir a víctimas de trata y promover leyes específicas para combatir este delito.

En cuanto a las condenas, la Justicia dictó penas de hasta 22 años de prisión para los principales responsables. Entre ellos, los hermanos José Fernando Gómez y Gonzalo Gómez recibieron las penas más altas, mientras que otros implicados fueron condenados como partícipes necesarios o secundarios en la red de explotación.

A más de dos décadas de su desaparición, el reclamo de justicia continúa vigente. La figura de Marita Verón permanece como un emblema en la lucha contra la trata de personas en Argentina, y la búsqueda de respuestas sigue siendo una deuda pendiente.

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