La Ciudad elimina intermediarios

El gobierno porteño reemplaza los planes sociales por un nuevo esquema de empleo

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció el cese definitivo de los planes sociales tradicionales y la implementación de un nuevo programa de capacitación y empleo que busca reemplazar los esquemas anteriores de asistencia mediante transferencias directas y formación laboral obligatoria.
martes, 7 de abril de 2026 16:27
martes, 7 de abril de 2026 16:27

La medida, firmada por el jefe de Gobierno Jorge Macri, forma parte de un cambio de paradigma en la política social porteña. Según se informó oficialmente, la iniciativa apunta a “no condenar a las personas al asistencialismo” y promover la inserción laboral como vía para alcanzar autonomía económica, bajo un sistema que elimina la intermediación de organizaciones y establece pagos directos a los beneficiarios.

El nuevo programa alcanza a unas 5.000 personas e incluye un período de transición de un año hasta el cierre definitivo del esquema anterior. Durante ese tiempo, los beneficiarios deberán participar de instancias de capacitación educativa y laboral como condición para mantener el acceso al beneficio.

En el proceso de revisión del sistema vigente, el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat detectó y dio de baja a 1.274 beneficiarios irregulares. Según datos oficiales, el esquema previo se articulaba mediante convenios con 85 organizaciones y representaba un gasto anual cercano a los $10.000 millones.

El nuevo modelo reemplaza el pago mensual tradicional por un sistema en el que la capacitación pasa a ser un requisito central. Para ello, la Ciudad estableció acuerdos con empresas y cámaras empresariales de distintos sectores, como servicios, salud, hotelería y mantenimiento. Entre las firmas involucradas se encuentran Hilton, Limpiolux, Farmacity y Trasa, además de universidades que colaborarán en la formación y prácticas laborales.

El ministro de Desarrollo Humano, Gabriel Mraida, destacó que el objetivo es “devolver dignidad” a los beneficiarios y cuestionó el esquema anterior al señalar que muchas personas cobraban sin una contraprestación vinculada al trabajo. En ese sentido, remarcó que el nuevo enfoque busca generar oportunidades reales de empleo y desarrollo.

Asimismo, el Gobierno porteño informó que auditorías recientes detectaron irregularidades en el sistema de comedores sociales, incluyendo más de 5.000 raciones mal asignadas, beneficiarios fallecidos y casos de personas con ingresos elevados dentro del padrón. Estos hallazgos derivaron en el cierre de 40 comedores y en el refuerzo de los mecanismos de control.

El programa se estructura en cuatro ejes principales: formación obligatoria, carácter transitorio con un plazo máximo de un año, articulación con el sector privado para prácticas laborales y criterios de elegibilidad más estrictos. Los pagos serán realizados de manera directa y el incumplimiento de las condiciones implicará la pérdida del beneficio.

Desde la administración porteña sostienen que este nuevo esquema apunta a reducir la intermediación, evitar el mal uso de los recursos públicos y avanzar hacia un modelo centrado en la transparencia y la inserción laboral, con el objetivo de dejar atrás políticas asistencialistas y priorizar la autonomía económica de los beneficiarios.

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