El presidente Javier Milei mantendrá este miércoles por la tarde un encuentro con el gendarme catamarqueño Nahuel Gallo, quien permaneció 448 días privado de su libertad en Venezuela y recuperó su libertad hace poco más de un mes. La reunión se concretará a las 16.30 en la Casa Rosada y marcará el primer contacto formal entre ambos desde su regreso al país.
El encuentro, que podría contar con la participación de funcionarios nacionales, se presenta como un gesto institucional cargado de simbolismo, luego de un caso que generó repercusiones tanto a nivel político como diplomático.
Un reencuentro esperado
La reunión llega semanas después de la liberación de Gallo, ocurrida el pasado 1 de marzo, tras haber estado detenido en territorio venezolano bajo el gobierno de Nicolás Maduro. Desde el entorno presidencial ya se había anticipado la intención de concretar este contacto, aunque se priorizó inicialmente que el efectivo pudiera reencontrarse con su familia y transitar su recuperación personal.
Durante ese período, Gallo regresó al país y retomó contacto con su entorno más cercano, en un proceso previo a su reincorporación a la agenda pública e institucional.
El regreso y las primeras actividades
Tras recuperar la libertad, el gendarme fue recibido en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza por autoridades nacionales, en una bienvenida oficial encabezada por funcionarios del Gobierno. Días más tarde, brindó una conferencia en el Edificio Centinela de la Gendarmería Nacional, donde compartió detalles sobre su detención en Caracas.
A fines de marzo, Gallo volvió a Catamarca, donde fue recibido por el gobernador Raúl Jalil. En ese marco, además del reencuentro con sus afectos, el gendarme puso el foco en la situación de otros detenidos en Venezuela, al pedir que no se pierda de vista a los presos políticos que aún permanecen privados de su libertad, entre ellos el argentino Germán Giuliani.
Un caso con impacto político
Luego de su liberación, Gallo también participó de distintas actividades vinculadas al ámbito político, incluyendo encuentros con referentes del oficialismo nacional y legisladores.
La reunión prevista en Casa Rosada representa ahora un nuevo capítulo en esta secuencia, con un fuerte componente institucional. El encuentro entre el Presidente y el gendarme no solo simboliza el cierre de una etapa marcada por el cautiverio, sino que también vuelve a poner en agenda la situación de ciudadanos detenidos en el exterior y el rol del Estado en su protección.