ALERTA SANITARIA INTERNACIONAL

Advierten que el nuevo brote de ébola podría ser el más grave en diez años

La Organización Mundial de la Salud encendió las alarmas tras confirmar cientos de posibles contagios y más de un centenar de muertos en la República Democrática del Congo. Temen que el conflicto armado y la falta de vacunas compliquen el control del virus.
miércoles, 20 de mayo de 2026 13:35
miércoles, 20 de mayo de 2026 13:35

La comunidad internacional sigue con preocupación el avance de un nuevo brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo, que según especialistas podría convertirse en el más grave de la última década.

La alerta fue emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyo director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, confirmó que hasta el momento se contabilizan 139 personas fallecidas y alrededor de 600 posibles infectados.

Aunque el organismo aclaró que el riesgo global todavía es bajo, advirtió que la amenaza regional es alta debido al fuerte movimiento poblacional y al conflicto armado que atraviesa la zona afectada. Miles de personas desplazadas viven en condiciones precarias, lo que dificulta las tareas sanitarias y aumenta las probabilidades de propagación.

Las autoridades sanitarias también expresaron preocupación por la aparición de nuevos casos en la provincia de Kivu del Norte y en la ciudad de Goma, fuera del área donde inicialmente se había detectado el brote.

Además, organismos como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) confirmaron contagios y al menos una muerte en la vecina Uganda, lo que elevó aún más la tensión internacional.

Una cepa peligrosa y sin vacuna

Uno de los principales problemas que enfrentan los especialistas es que el brote está relacionado con la cepa Bundibugyo, una de las variantes menos estudiadas del virus del ébola.

Según los expertos, esta cepa puede tener una tasa de mortalidad de entre el 30% y el 50%, y actualmente no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico para combatirla.

La OMS informó que podrían pasar varios meses antes de desarrollar una vacuna efectiva, mientras que los tratamientos disponibles se basan únicamente en cuidados paliativos, hidratación intensiva y control de infecciones.

El recuerdo de una tragedia histórica

El temor mundial se reavivó debido a los antecedentes del brote de ébola de 2014-2016, considerado el peor de la historia reciente. En aquella oportunidad se registraron más de 28.000 contagios y más de 11.000 muertes en África Occidental.

Sin embargo, especialistas aclararon que la situación actual aún no representa una pandemia similar al covid-19, ya que el ébola tiene un nivel de transmisión mucho más limitado.

Aun así, expertos de universidades como Oxford y Londres remarcaron que la situación requiere coordinación internacional urgente para evitar que el brote se salga de control.

Cómo se transmite y cuáles son los síntomas

El virus del ébola se transmite principalmente a través del contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o animales portadores, como murciélagos frugívoros y otros primates.

Los síntomas pueden aparecer entre 2 y 21 días después del contagio e incluyen fiebre alta, fatiga extrema, dolor muscular, vómitos, diarrea y fallas hepáticas o renales. En casos más graves, puede provocar hemorragias internas y externas.

Los grupos más expuestos suelen ser trabajadores de la salud, familiares de pacientes infectados y personas encargadas de asistir o manipular cuerpos de fallecidos.

Medidas de prevención

Frente al avance del brote, la OMS recomendó evitar el contacto físico con personas sospechosas de estar infectadas, extremar las medidas de higiene y reforzar los controles sanitarios fronterizos.

Países como Estados Unidos ya emitieron alertas de viaje y restricciones de ingreso para personas que hayan estado recientemente en zonas afectadas del Congo y Uganda.

Mientras tanto, la preocupación mundial sigue creciendo ante el temor de que el brote continúe expandiéndose en una región marcada por la violencia, la crisis humanitaria y la fragilidad de los sistemas sanitarios. 

Comentarios