La escuela tenía 15 computadoras que estaban en la sala del establecimiento escolar destinada a la utilización de los alumnos que allí concurren.
Los malvivientes ingresaron por la ventana ubicada en la esquina del Camino de la Virgen y un pasaje sin nombre. Una vez allí rompieron el vidrio para entrar y consumar el hecho delictivo.
Debido a que la zona por la noche es oscura y no tiene la suficiente iluminación, los ladrones pudieron llevar a cabo el acto delictivo con total comodidad. Mientras tanto, la alarma que estaba activa no se disparó cuando los delincuentes ingresaron.
No se descarta que sea alguien que conocía la clave de acceso de la alarma haya aportado algún dato o esté directamente involucrado con el robo, pero por el momento se investiga tras la denuncia efectuada.