Una de las hipótesis que sostienen los directivos de la escuela es que los delincuentes rompieron los vidrios de la puerta principal e ingresaron en busca de un equipo de música que fue utilizado ayer en el marco de un acto escolar, pero el centro musical era prestado y no se encontraba en el edificio escolar.
Finalmente, los malvivientes lograron llevarse del lugar una olla de aluminio, y pava que quedó en el camino. También en cercanías del lugar había una importante cantidad de sangre, que se presume pertenece a uno de los involucrados con el hecho delictivo.
Cabe destacar que los delincuentes habrían ingresado luego del horario de salida del sereno, que es a las 5 de la madrugada. “Esto es tierra de nadie”, dijo la directora al remarcar que se trata de un predio de gran tamaño y que imposible vigilarlo con una sola persona.
Por este motivo, pidió un destacamento para mayor seguridad de la zona, ya que la Comisaría Quinta ubicada en Av. Colón es la más cercana. Esta no es la primera vez que delincuentes ingresan a esa escuela a cometer ilícitos.