El tribunal condenó por unanimidad a los responsables del asesinato de Sebastián Musacchio, Santos Quispe y Antonio Yapura a la pena de prisión perpetua.
Quispe fue encontrado responsable de los delitos de homicidio doblemente calificado por alevosía y criminis causa, y Yapura por el delito de coautor penalmente responsable de homicidio y criminis causa en concurso real por robo. Sin embargo, el tribunal no dio lugar a las accesorias de reclusión por tiempo indeterminado.
Ambos deberán permanecer en el Servicio Penitenciario por un lapso de tiempo mínimo de 35 años, para recién esperar obtener algún tipo de beneficio excarcelario.
Sebastián Musacchio (22) resultó asesinado la noche del 23 de julio de este año, cuando acampaba solo en el paraje “El Shincal”, en cercanías de la localidad de Belén. Inicialmente, sus familiares denunciaron su desaparición, hasta que el 7 de agosto se encontró su cadáver mutilado.
Aparentemente Musacchio -quien estudiaba luthería en Tucumán y se encontraba de vacaciones en Catamarca-, se había hecho conocido de quien sería luego uno de los principales sospechosos de su homicidio, el baquiano Santos Quispe, quien pasaba todos los días por el lugar donde el comodorense músico acampaba.
Un día, Mussachio le habría encargado al baquiano que le comprara carne para alimentarse y Quispe habría llegado a la conclusión de que el mochilero llevaba consigo bastante dinero. Así habría urdido un plan en el que sumó como cómplice a Antonio Yapura. Sin embargo, luego de asesinarlo se dieron cuenta de que no tenía plata y sólo pudieron llevarse una cámara fotográfica y un teléfono celular.
Precisamente, la pista de la cámara fue clave para dar con los sospechosos. Como Yapura y Quispe no entendieron el funcionamiento de la cámara, optaron por tirarla cerca del lugar. Sin embargo, antes habían cometido el error de tomarse una foto y los investigadores al revelar el rollo se encontraron con esa prueba. Tras ser detenidos, ambos reconocieron haber participado en el asesinato de Mussachio.
Los dos se encuentran en prisión preventiva, uno en Belén y otro en Londres. Sin embargo, la familia de Mussachio, que se constituyó como querellante en la causa, pretende que ambos imputados permanezcan en esa condición hasta el juicio. Además, piden que la prisión preventiva la purguen en San Fernando del Valle de Catamarca, ya que allí existen mayores medidas de seguridad carcelarias frente al riesgo de que se fuguen