lunes, 3 de octubre de 2011
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Los hechos de violencia se suscitaron en el departamento de El Alto, en una iglesia evangélica cristiana, donde el intendente de Bañado de Ovanta, Elpidio Guaraz, deberá explicar lo que sucedió. Se le imputa el delito de usurpación.
El intendente junto a otros empleados municipales se presentó en el templo, irrumpiendo con violencia, obligando a los fieles presentes de la iglesia evangélica cristiana “Buenas nuevas”, ubicada en El Alto, a abandonar las instalaciones.
Desde ese momento, se apropiaron del lugar en forma permanente, custodiando lo que para el intendente era propiedad municipal. Además, los empleados municipales José Severo Mercado y José Luis Bustos también fueron imputados.