Gabriel Olivera, de 36 años, concurrió a la casa de su enamorada, ubicada en la localidad de Santa Rosa – en el departamento Valle Viejo- para pedirle al padre la mano de su hija en matrimonio.
El joven se sentó de cara al padre de su novia y le comentó de sus intenciones de contraer matrimonio. El padre aceptó la idea, y con entusiasmo, se comenzaron a hablar de los preparativos de la boda.
Hasta el momento todo era pura felicidad, pero no la cosa no terminó ahí. Llegaron los hermanos de la mujer y se manifestaron en contra de concretar la unión matrimonial.
Las diferencias entre el novio y los hermanos comenzaron con una discusión subida de tono. Esa situación se fue transformando cada vez más tensa. En ese momento, los violentos hermanos comenzaron a golpear al novio, a la propia hermana y a su padre por haber aceptado el pedido.
La denuncia fue radicada por el novio de la mujer.