La policía investiga el hecho, que es el tercero que sufre la reconocida joyería. Según las primeras informaciones, los cacos ingresaron al local por el techo, hicieron un boquete e ingresaron. Luego, accedieron a la caja fuerte, la que violentaron usando una amoladora. Con el botín en su poder (relojes y joyas por un valor cercano a los $130.000) se dieron a la fuga.
Sobre el hecho hay versiones e informaciones dudosas. Algunos dicen que al ingresar los cacos al local, se habría activado la alarma, lo que llevó a la policía a hacerse presente en el lugar. Pero como la misma se desactivó minutos después y como todo parecía estar normal, no se le dio importancia. Otro aspecto dudoso es cómo hicieron los ladrones para ingresar por el techo sin ser vistos, si al frente, en planta alta, funciona un boliche bailable al que concurren muchos jóvenes.
Se como sea, del hecho tomó intervención la fiscalía de instrucción en turno, a cargo del doctor Víctor Figueroa, quien investiga y trata de dilucidar el ilícito. Figueroa ordenó hoy al menos cincos allanamientos que, al cierre de esta edición no habían arrojado resultado positivo.