Según se supo, todo se inició a las 17 cuando el menor que iba en la moto, fue interceptado por el grupo de jóvenes que habrían estado en estado de ebriedad. En determinado momento, le asestaron varios golpes haciéndolo caer del rodado. No contento con esto, continuaron con las agresiones, hasta que afortunadamente logró escapar y dirigirse a su casa.
Allí pidió ayuda y con familiares y vecinos retornaron al lugar donde se produjo el hecho. En cuestión de minutos se armó un verdadero desorden entre varias personas que se agredieron mutuamente.
Al lugar debieron llegar varios patrulleros para lograr calmar los ánimos. Al cabo de unos minutos volvió la tranquilidad. Si bien la mamá de la víctima radicó una denuncia por los golpes a su hijo, ninguno de los agresores pudo ser identificado.