martes, 5 de julio de 2011
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Según se informó, los malhechores ingresaron al local haciéndose pasar por presuntos clientes. En un descuido, uno de los cacos tomó unas seis bufandas que había en un mostrar y las escondió entre sus pertenencias.
Esto fue visto por una de las empleadas, que lo increpó para que devolviera los artículos. Sin embargo, el joven no hizo caso y escapó con las bufandas. Su cómplice no tuvo la misma suerte, ya que no logró salir del local y fue detenido por la policía que llegó en cuestión de minutos.