lunes, 22 de agosto de 2011
00:00
lunes, 22 de agosto de 2011
00:00
El hecho ocurrió en el Polideportivo municipal en donde se instaló el lugar de asistencia de los vehículos y en momentos en que el agredido dirigente se paseaba muy orondo por ahí.
Aparentemente con esa micro-golpiza –porque suponemos que no fue para tanto- se habrían zanjado algunas diferencias generadas en los ámbitos automovilísticos provinciales, en donde Acevedo en incuestionable protagonista.
Llamó la atención de propios y extraños, el hecho de que “Loquillo” no apareciera durante la organización de la fiesta deportiva. Después supimos que muchos dirigentes capitalinos, no quieren saber nada con él y mucho menos ahora que solamente tiene el auspicio de este gobierno decadente y en fuga.