En las próximas horas, dos curanderas serán indagadas por la Justicia por el asesinato de Miguel Ángel Cativa, una causa que había sido calificada en un principio como suicidio.
La resolución partió de los fiscales Marcelo Sago y Juan Pablo Morales quienes modificaron la carátula por la muerte del joven, quien fue encontrado ahorcado en la zona de La Aguada, en el Norte de la Capital el 9 de septiembre del 2002.
El revés se debió a que en las últimas horas se confirmaron elementos que relacionaban a estas dos mujeres con la muerte de Cativa.
Las acusadas son María Amalia García de 67 años y Modesta Rosa del Valle Chumbita de 63, quienes ejercen el curanderismo y se dedican a la parapsicología. Ambas habrían estado con la víctima horas antes del desenlace fatal, en el consultorio que tienen en calle Caseros y Mardoqueo Molina.
Recordemos que Cativa fue encontrado colgado de un árbol y en la autopsia realizada en su cuerpo se dieron con que el cráneo presentaba golpes, lo que le habría provocado la muerte.
En horas de la tarde, está previsto que las dos mujeres declaren ante la Justicia por el delito de homicidio simple.