El hecho ocurrió en el barrio Mil Viviendas donde un joven agarró a una mujer en la vía pública y comenzó a manosearla en sus partes íntimas. Ante este episodio, la víctima comenzó a gritar para que el sujeto se diera a la fuga minutos después.
Más tarde, el sujeto agarró a una niña de 7 años e intentó secuestrarla, pero los gritos de la menor hicieron que un grupo de vecinos lo persiguieran, la recuperaron, pero el individuo no se la llevó gratis. Los vecinos comenzaron a golpearlo por la actitud que tuvo con la pequeña.
Minutos después, apareció en escena una mujer quien dijo ser la progenitora del sujeto y aseguró que padecía de ciertos trastornos mentales.
Intervino personal de la Comisaría Sexta y posteriormente se informó al fiscal. En el caso intervino el fiscal Figueroa, quien ordenó la evaluación de una psicóloga del Cuerpo Interdisciplinario forense.
Luego de una sesión con el joven, la profesional determinó que padece de esquizofrenia, que significa que tiene alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad, causando una mutación sostenida de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica, en especial de las funciones ejecutivas, que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y dirigidas a metas, y una significativa disfunción social.
Al parecer, todo indicaría que se ordenaría que el joven sea internado en un hospital neuropsiquiátrico.