Con el aparato en su poder, los malvivientes se subieron a un remís y escaparon, amenazando al chofer para que los lleve al barrio Teresa de Calcuta. Guaráz, en tanto, dio aviso a la policía inmediatamente.
Al llegar al destino, los malvivientes se bajaron del auto con el televisor a cuestas, y el chofer del auto de alquiler pudo retirarse. Un patrullero que estaba aparentemente enterado de lo que estaba sucediendo, logró alcanzar al remis, y el conductor brindó información sobre dónde se habían bajado los ladrones.
Varias horas después, la policía realizó un allanamiento en una casa cercana a donde habían descendido los cacos. Allí se detuvo a dos sujetos, (aparentemente serían los ladrones), que lejos de obedecer las ordenes de los policías, ofrecieron resistencia.