En determinado momento, uno de los enfermeros que llevaba a la mujer en una silla de ruedas, involuntariamente golpeó la pierna de esta contra la pared. Esto provocó la reacción de otra mujer y sus dos hijos (familiares de la enferma), que comenzaron a insultarlo.
Al cabo de unos minutos de insultos, el trabajador pidió el cese de los agravios, pero lejos de ello, los dos hijos comenzaron a pegarle. Tambien recibió un golpe otra enfermera que se encontraba en el lugar. Además, arrojaron al piso distintos elementos médicos que había en el lugar.
Debió intervenir personal de seguridad del hospital, que logró calmar los ánimos. No obstante ello, los dos enfermeros luego radicaron la denuncia correspondiente. Lo paradójico del caso es que ayer se celebró el Día de los Enfermeros.