La sentencia se produjo ayer al mediodía en la Cámara Penal Nº3, donde luego de los alegatos de las partes con la exposición del fiscal Rubén Carrizo, que en representación del Ministerio Público solicitó para el pedófilo una condena de 13 años de prisión.
En tanto que el abogado defensor del septuagenario, bregó por la absolución del imputado por los aberrantes hechos que protagonizó.
Uno de los agravantes tenidos en cuenta por el tribunal de la Cámara fue el vínculo que el agresor sexual mantenía con la víctima, además de la convivencia.
Los abusos tuvieron lugar en la misma casa donde el hombre convivía con la menor, su madre y otra de sus hermanas.
El hecho fue expuesto ante la Justicia por la mamá de la nena, quien descubrió lo que estaba pasando bajo su techo cuando notó irritación en la zona anal y vaginal de su hija, lo que le hizo llegar a la terrible conclusión de que su propio padre era quien le producía estas vejaciones.
Es así que las averiguaciones de la mamá generaron una denuncia de la que el hombre se defendía, esgrimiendo el argumento de que todas las acusaciones eran fruto de una venganza de la su hija, con quien desde hacía tiempo tenía diversos conflictos.
La mamá, la cuñada de ésta y una abuela de la menor, que ratificaron lo que trascendió en la evolución del proceso de investigación sobre lo sucedido entre el 25 de diciembre de 2011 y el 26 de enero el corriente año en una casa de la Capital.