miércoles, 15 de febrero de 2012
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La damnificada precisó que en determinado momento ingresó un hombre que le solicitó una cabina para realizar un llamado telefónico. Sin embargo, en cuestión de segundos, y aparentemente con un arma de fuego, le informó que en realidad todo era un robo y la llevó hasta la caja registradora, donde tenía el dinero. Con la plata en su poder, el delincuente se dio a la fuga sin dejar rastros.
Lo llamativo del caso es que la mujer no llamó a la policía inmediatamente, sino que concurrió a la comisaría cuando se aprestaba a cerrar el negocio, en horas del mediodía.
Todo forma parte de una historia confusa, por lo que los investigadores intentan descifrar si el robo realmente exigió, y de ser positivo, tratar de dar con los malhechores y el dinero.