Las victimas fueron identificadas como Petrona Barrionuevo y Trinidad Barrionuevo, ambas eran hermanas y solteras. Tenían entre sesenta y setenta años, eran jubiladas y vivían solas en una casona a metros de la plaza principal de La Merced.
Sus familiares mas cercanos viven en la ciudad capital. Las hermanas eran muy conocidas, sobre Petrona que era la fotógrafa del pueblo.
Según se supo, una hermana de las víctimas intentó durante toda la mañana comunicarse con ellas, y como no logró hacerlo, avisó a la policía. En cuestión de minutos, personal de la comisaría del pueblo llegó a la casa y se dio con el tétrico panorama. Una de las hermanas estaba sin vida a metros de la puerta principal, mientras que su hermana yacía muerta a metros de ahí.
En primer momento trascendió que las mujeres tenían heridas provocadas por armas blancas y de fuego; pero sin embargo con el correr de las horas, se pudo conocer que las mujeres habrían sido ultimadas a través de golpes con objetos contundentes que les provocaron fatales traumatismos.
El hecho tiene conmovido a todo el pueblo, que no puede creer lo sucedido. De acuerdo al testimonio de personas que las conocían, Petrona y Alcira eran muy queridas y concurrian asiduamente a la Iglesia, donde participaban de actividades solidarias y religiosas.