CON TESTIMONIO DE OTROS TRES TESTIGOS

Se cumplió la primera semana del juicio de lesa humanidad

Ayer pasó la 4ta. jornada y se cumplió la primera semana del debate oral y público, en el juicio que se sustancia en Catamarca, por los delitos de lesa humanidad de los que llegaron inculpados el ex jefe del Regimiento 17 de Infantería Aerotransportado, Alberto Carlos Lucena, y el ex jefe de la Policía de la Provincia, Juan Daniel Rauzzino. 
sábado, 28 de abril de 2012 00:00
sábado, 28 de abril de 2012 00:00

En esta jornada declararon tres testigos aportados por la querella, quienes aludieron a las estremecedoras circunstancias en que fueron secuestrados Griselda Ponce, Genaro Burgos y Yolanda Borda, entre 1976 y 1977. 

En primer término una sobrina de Genaro Burgos de apellido Toledo, quien al momento del hecho contaba 13 años de edad, relató que su tío la había llevado en su camioneta a comprar un par de zapatillas, cuando advirtió que era seguido por dos automóviles. Mientras Burgos estacionaba, la entonces niña se bajó del vehículo para cumplir con su cometido de comprar las zapatillas, pero al regresar ya su tío no estaba, y no volvería a verlo jamás. El recuerdo de este momento motivó que la testigo interrumpiera su relato entre sollozos.

Sin noticias de Burgos, más tarde Toledo volvió a visitar a su tío, pero la familia le informó que aquel día, 15 de diciembre de 1976, había sido secuestrado. La mujer agregó también detalles del secuestro y posterior desaparición de sus primos Julio y Griselda Ponce, que le habían sido trasmitidos por otras personas.

Ayer también declaró Joaquín Borda, hermano de Yolanda Borda, desparecida tras su secuestro en Belén, el 27 de enero de 1977, recordando que dormía en su domicilio cuando fue despertado en forma violencia por dos sujetos, y arrastrado hasta la panadería familiar, donde otros hombres que portaban armas largas tenían reducido al resto de su familia. “La pesadilla, que pareció durar una eternidad, culminó cuando identificaron a Yolanda, y se la llevaron para no verla nunca más”, reveló consternado. Borda comentó que al día siguiente pudo confirmar que se había tratado de un operativo militar, porque un grupo de soldados había quedado custodiando la vivienda de su familia. También contó que su padre dirigió una carta al entonces coronel Lucena, Jefe de R 17, y éste le contestó que “para saber de su hija (Yolanda) debía investigar en su entorno familiar y en el círculo de sus amistades en Tucumán” como causales de la desaparición.

Otro hermano de Borda, circunstanció aspectos similares, acotando que su hermana había sido vista en la Unidad de Arsenal del Ejército, en Tucumán, sitio que con el tiempo fue identificado como un centro de detenciones clandestinas.

El Dr. Guillermo Díaz Martínez, representante de la querella, al resumir los testimonios escuchados, expresó que “hoy hemos tenido el reflejo viviente de cómo actuaba en aquellos tiempos el  terrorismo de Estado”, describiendo que “por los relatos que aquí hemos tenido, por esos días Belén era una auténtica zona liberada”.

“Mientras la Policía de la Provincia realizaba tareas de distracción, con un supuesto operativo antidrogas, personal del Ejército que había llegado a Belén por un fingido censo poblacional estaba realizando actividades de vigilancia y persecución de personas, que culminaron con el secuestro y posterior desaparición de Yolanda Borda”, remarcó el abogado.

Al término de las testimoniales, el juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el miércoles de la próxima semana, en que prestarán declaración testigos dispuestos por el Ministerio Público ejercido en el debate por el fiscal federal, Dr. Santos Edgardo Reinoso.

Cabe recordar que el Tribunal Oral que juzga a los ex jefes militares de la “dictadura del proceso” en Catamarca, Lucena y Rauzzino, es presidido por el camarista catamarqueño, Dr. Juan Carlos Reynaga, e integrado además por sus pares Gabriel Eduardo Casas y José Camilo Quiroga Uriburu.

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