JUICIO A EX REPRESORES

Un testigo comprometió más al ex jefe de policía Rauzzino

En una de las jornadas más activas del juicio por los delitos de lesa humanidad que se sigue en el Tribunal Oral Federal de Catamarca, en contra del ex jefe del Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada, Alberto Carlos Lucena, y el ex jefe de la Policía de la provincia, Juan Daniel Rauzzino, un testigo comprometió aún más la situación del ex titular del organismo de seguridad local.
jueves, 3 de mayo de 2012 00:00
jueves, 3 de mayo de 2012 00:00

Como se sabe, Lucena y Rauzzino están inculpados como presuntos autores de los delitos de privación ilegítima de la libertad y la desaparición forzada de personas en tres hechos, ocurridos entre abril de 1976 y enero de 1977, de los que surgen como víctimas los catamarqueños Francisco Gregorio Ponce, su hermano Julio Genaro Burgos, Griselda del Huerto Ponce y Nelly Yolanda Borda.

Hoy, el testimonio del policía retirado Segundo Ramón Ortiz, quien también sufriera actos de represión durante la “dictadura del proceso” por parte de la propia Policía Provincial al mando del entonces mayor Rauzzino, dijo haber visto con vida a Griselda Ponce en la División de Investigaciones, sobre la calle Tucumán 836 de esta ciudad.

Esta declaración determinó que la querella, ejercida por los doctores Guillermo Díaz Martínez y Bernardo Lobo Bugeau, solicitara una inspección ocular del lugar indicado por Ortiz, a lo que el presidente del Tribunal, Dr. Juan Carlos Reynaga, accedió, cumplimentándose la medida con la participación de los representantes de todas las partes involucradas en la causa.

“Allí, en lo que actualmente se conoce como la Brigada de Investigaciones”, comentó al respecto el abogado querellante Díaz Martínez, fue “donde Ortiz vio por última vez con vida a la Srta. Ponce”.

Díaz Martínez, quien destacó como positivo el procedimiento pericial, señaló que “hoy tuvimos ocasión de escuchar un testigo claro, que ha sido perseguido por sus ideas políticas, quien reveló pormenorizadamente las circunstancias que le tocaron vivir en ese viaje de la muerte que, lamentablemente, tuvo que seguir Griselda Ponce”.

El abogado añadió que “Ortiz no es un testigo, es una víctima que está atestiguando”, describiendo “la crueldad con que lo trataron, que no quería observar a sus torturadores, y que además fue muy preciso en todos sus detalles”.

“No tuvo una sola contradicción”, recalcó Díaz Martínez, señalando que “apuntó con absoluta precisión el placar donde lo tuvieron encerrado durante cuatro días”, lo que luego pudo ser corroborado en la visita a la División de Investigaciones.

Ortiz indicó que fue “detenido por tres personas de civil quienes que venían con órdenes de Rauzzino”,  el 14 de diciembre del año 1976, cuando se desempeñaba como Jefe de Guardia en la Comisaría 5ta. de esta capital, “para que diera los nombres de personas supuestamente vinculadas con la subversión”, enfatizó.

“Esto demuestra que el terrorismo de Estado existió, y que ni los policías se salvaron”, afirmó Díaz Martínez, insistiendo que Ortiz “vio como estaba Griselda Ponce en (la División de) Investigaciones”, y que “fue una declaración, veraz, contundente y muy detallada”.

En vano, la defensa de Rauzzino y Lucena ejercida por el Dr. Lucio Montero, solicitó que el policía retirado Ortiz fuera sometido a pericias psicológicas y psiquiátricas, porque el Tribunal en pleno no hizo lugar al pedido.

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