Según se pudo saber extraoficialmente, además de la denuncia de los padres de la víctima y una vecina del acusado, también declararon de dos tías de la niña y una vecina del hombre, que afirmaron haber sido manoseadas por el acusado muchos años antes. Aunque esas causas estaban ya prescriptas, los testimonios fueron incorporados a la misma. Según las mujeres, el imputado las llamaba a su casa a cambio de darles golosinas o dinero, las encerraba y allí les realizaba tocamientos impúdicos.
El hombre de apellido Miranda es oriundo de Andalgalá, contaba con 70 años cuando los hechos se revelaron, y era vecino de la pequeña de 9. En base a las pruebas recabadas y los testimonios logrados, la fiscal lo imputó por el delito de “abuso sexual simple”.
De acuerdo con la instrucción de la causa, la víctima se encontraba en la vivienda de Miranda, que además era amigo de la familia, cuando la habría manoseado en las partes íntimas, sin llegar a accederla carnalmente, según reveló el resultado de un examen médico.
La pequeña le comentó aquella situación a su mamá apenas llegó a su casa, y ésta no dudó en radicar la denuncia correspondiente, que quedó en manos de la fiscal Marta Nieva.