QUE DIAS ATRAS ROBARON EL CALIZ EN UNA IGLESIA DE TINOGASTA

Párroco dijo que le “machucaría la cabeza” a los delincuentes

El párroco Rogelio Suárez, del norte del departamento Tinogasta, dijo que la frase puede “no sonar católica”, pero agregó que el “perdón no es adversario de la justicia”. Sostuvo que la inseguridad “no es una sensación”,  y para rematar, dijo: “los derechos humanos son para los que no debieran tener rejas”.
sábado, 14 de julio de 2012 00:00
sábado, 14 de julio de 2012 00:00

Indignado por el robo del cáliz de la Parroquia San Pío X de la ciudad de Tinogasta, el padre Rogelio Suárez, manifestó su enojo contra los delincuentes que robaron el cáliz del vino de la sacristía. El hecho se registró el jueves a la madrugada y aunque la Policía fue advertida por los vecinos no concurrió al lugar.

“No importa el precio del cáliz, es un valor afectivo el que tiene”, explicó el presbítero al ser consultado por el robo. El hecho se habría registrado durante la madruga del jueves, alrededor de las 3 de la mañana. En ese momento, una vecina dio aviso a la Policía, que está ubicada a escasos metros de la parroquia, “pero nunca vino”, contó. La excusa que habrían esgrimido desde las fuerzas de seguridad fue la falta de un móvil policial.

En cuanto a los delincuentes, el cura se explayó en el marco de su enojo. “No tendrían que haber robado, no puede haber un infeliz que joda la vida. No se puede vivir así sin libertad. No pueden venir a vendernos a nosotros una sensación de inseguridad, cuando nadie puede salir ni a la plaza sin correr el riesgo de que le roben. Esto no es sensación, es real”, manifestó.

Con respecto a las sospechas sobre quién pudo ser el autor del robo, Suárez, indignado, dijo: “No sé, puede haber 300 culpables, si supiera voy, lo busco y le machuco la cabeza hasta que hable”.

En este contexto, y al ser indagado con respecto a la violencia manifestada en la frase utilizada y a su investidura, el párroco señaló: “Seguro que no suena católico. El perdón no es adversario de la Justicia. Ellos ya están perdonados, ayer -por el jueves- rezamos por ellos en la iglesia. Pero no debieran haberlo hecho”.

Continuando con la problemática de la inseguridad en el popular barrio, el cura señaló: “Las causas son miles. La primera causa de la inseguridad es la familia, la no autoridad. Ya no mandan los padres, ni los abuelos. Los docentes ya no pueden hacer nada, están desamparados. ¿Nos vienen a vender igualdad? Yo necesito acá a las abuelas y madres de Plaza de Mayo, a la gente de Derechos Humanos, porque los Derechos Humanos son para la gente que no debiera tener rejas, me refiero a la gente bien, la que sabe de convivencia, de respeto, de libertad”, manifestó.

Para Suárez, no hay solución evidente para el problema. “Los valores y el respeto se enseñan en la escuela, en el catecismo, pero no se aprende. Acá se vive encerrado y es una vergüenza vivir encerrados con rejas, esto es de incivilizados; después me hablan de igualdad. ¿De qué igualdad? Cómo evangelizás la libertad de alguien si no acepta”, concluyó. Fuente: Voces Escritas.

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