La policía recibió la denuncia telefónica de vecinos del lugar, que advirtieron las intenciones del grupo.
Al cabo de unos minutos, los efectivos llegaron al lugar y no sólo evitaron las picadas, sino que retuvieron unas 15 motos y unos 10 autos. En total –dijeron los vecinos- había más de 70 rodados, entre motos y autos.
Desde la Administración de Tránsito Municipal de la Capital se advirtió que continuarán los estrictos controles para evitar este tipo de práctica, que no sólo es ilegal, sino que también representa un grave riesgo para toda la sociedad.
De acuerdo a los datos suministrados oficialmente, en todo el fin de seman se demoraron 91 rodados (25 autos y 66 motos). Además, se detectaron 17 casos en los que el test de alcoholemia dio positivo.