Las menores se presentaron espontáneamente en la Comisaría Nº 10, donde denunciaron que su padre había abusado de ellas, pidiendo desesperadamente ayuda policial. El hecho ocurrió en la localidad de San Isidro, en el departamento Valle Viejo.
Las niñas aseguraron que todas habrían sido víctimas de reiterados abusos sexuales por parte de su padre. Los policías debieron actuar de oficio, teniendo en cuenta que la madre de las pequeñas cuando se enteró de los hechos y que sus hijas fueron a la comisaría, les propinó una importante golpiza.
Por esta nueva situación de violencia, las niñas denunciaron también a su madre que no les creyó la confesión sobre los abusos de su padre. Las menores quedaron a cargo de familiares hasta que se esclarezca la situación de ambos padres.