La sentencia no coincidió con el pedido del fiscal de cámara, Rubén Carrizo, quien había solicitado nueve años de prisión.
Pese a esto, el tribunal se inclinó por una condena de 4 años de prisión, pero al mismo tiempo lo benefició con la Ley de Minoridad, ya que al momento del crimen, Medina tenía 16 años.
El fallo provocó la reacción de familiares y amigos de Dorado, quienes repudiaron con insultos y con una protesta en la calle la decisión del tribunal.
El hecho ocurrió el 19 de octubre del año 2006, cuando Darío Dorado y un amigo se apersonaron en la casa de Medina, reclamándole una camisa que, supuestamente, era de él. Pero la reacción de Medina fue fatal. Extrajo un arma blanca y le asestó a Dorado una puñalada en el torax, que la causó la muerte minutos después.