Según se supo, en la declaratoria ante los Fiscales de la Unidad de Delitos Especiales, Marcelo Sago y Miguel Mauvecín, Delgadino y su esposa se desprendieron del crimen al decir que no participaron del mismo y se declararon inocentes.
El hombre relató sus movimientos previos al día del asesinato, y dijo que nunca cometería un crimen ya que es un ferviente católico. También aclaró que el día del hecho, cuando intentó ante la policía hacerse cargo del crimen, lo hizo por el estado de shock que le produjo enterarse del hecho. En otra parte, contó que su madre le dijo que Centeno había ingresado a su casa y que había robado la moto que tenían. Ante este hecho, Delgadino habló con sus dos hijos y les pidió que por favor no cometieran ninguna \"locura\", a la que podría llevarlos el consumo de drogas. Asimismo, les dijo que no se preocuparan que ya iba a comprar otra mota con un dinero que estaba por cobrar.
Por su parte, su esposa, precisó que se enteró del asesinato cuando, mientras viajaba junto a sus hijos a la provincia de La Rioja con el propósito de iniciar un tratamiento de desintoxicación de sus hijos (son adictos a las drogas), fue detenida por la policía caminera. En ese momento contó que se enteró de lo que había pasado.
Como se sabe, los seis detenidos están imputados por el delito de secuestro coactivo seguido de homicidio doloso. Zolórzano está sindicado como partícipe del asesinato de Centeno en la casa de los hermanos Delgadino, y la joven Vera, que era ex novia de Centeno, fue identificada como supuesta entregadora de la víctima.