A partir de la hora 14:30, la comunidad educativa de la Escuela N° 128 de ese barrio donde asistía la joven, le brindaron su último adiós en el que estuvieron presentes autoridades de esa casa de estudios y alumnos con sus respectivos uniformes. Luego partieron hacia el Santuario Ntra. Sra. De Fátima donde el presbítero Raúl Contreras encabezó la ceremonia religiosa para luego dirigirse hacia el Cementerio Parque Municipal donde quedaron depositados los restos de la niña.
Durante todo lo sucedido en la tarde de hoy, se pudo observar en la mayoría de la gente la indignación, desconcierto y congoja por este suceso que no tiene similitud con otros hechos policiales en la historia fiambalense. El pedido de justicia fue lo que en unanimidad exige la población.
Personal policial continúa trabajando con distintos allanamientos y pericias para lograr recoger los mayores indicios para esclarecer este caso que cambio la historia de Fiambalá.
Las redes sociales son el más claro ejemplo de la furia que sienten familiares y amigos de Keila quienes tendrían planeado realizar una marcha de silencio pidiendo justicia. Fuente: El Abaucán Digital.