Entre algunas de las contradicciones que se presentaron, ayer declaró un amigo de Susana Aguilar, “Tatín” Córdoba, quien aseguró que conocía mucho a Susana y era una mujer que cuidaba muchísimo su aspecto personal y el “dejarse ver” por personas ajenas a la familia.
Esto pondría en duda lo que el acusado planteó desde un principio, que la mujer le abrió la puerta estando en ropa de cama y sin haberse arreglado previamente, reforzando la hipótesis de que Cano contaba con llaves del departamento, que le habría otorgado su otrora pareja.
A esto se le suma el testimonio de la hija de la víctima y ex novia del imputado, quien aseguró que antes del crimen ella había discutido con “Bebe” Cano porque su mamá le había comentado que tenía una relación paralela con otra joven en El Rodeo.
Esto podría haber provocado la furia del acusado y desencadenado en la terrible escena del crimen, aunque Cano en su testimonio aseguró tener una excelente relación con la víctima y no saber por qué la mató.