Según se supo, de los incidentes no habrían participado familiares de la menor, sino que todo sería el resultado de la bronca e indignación que causó el hecho. Al lugar debieron acudir los bomberos, que si bien lograron sofocar las llamas, no pudieron evitar que los daños sean casi totales.
Como se sabe, hasta el momento el hombre que habitaba la casa aún permanece prófugo. Los dueños de la vivienda dijeron que, debido a razones de viaje, habían prestado la propiedad a un joven, que ahora es intensamente buscado y sospechado de haber secuestrado a la nena el sábado a la noche. La policía judicial aún aguardaba los resultados clínicos para confirmar o no si hubo abuso sexual.
Los padres de la menor habían radicado la denuncia por desaparición el viernes a la noche.