martes, 5 de febrero de 2013
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El enfermero había dejado estacionado su auto en la playa del Hospital San Juan Bautista, ubicada sobre Av. Perón, aunque según comentó ese lugar es “tierra de nadie” porque la seguridad no llega hasta ese lugar.
Pasadas las 6 de esta mañana, el enfermero salía de su guardia y se dio con la sorpresa que al auto le faltaban tres de las cuatro ruedas. \"No hay derecho, a todos nos cuesta, ahora no se cuántas guardias tengo que hacer para volver a comprar las ruedas\", manifestó indignado.
Se trata de un auto Fiat Uno que el enfermero había adquirido hace apenas dos semanas. Según comentó, cuando estaba de guardia sintió el sonido de una alarma, y aunque sospechó que podía tratarse de su vehículo no pudo salir a fijarse.