A pesar de haber estado en la tarde noche del miércoles el ministro Francisco Gordillo interiorizándose de la inseguridad y de los pedidos de justicia que reclama desde hace varios años la gente en Santa María, la gente ayer reaccionó porque ya no cree en mas reuniones y quiere un cambio en la justicia santamariana, hoy los disturbios por parte de los manifestantes ya se hicieron sentir y hubo una fuerte custodia por parte de la policía al palacio judicial, pero que nada pudieron hacer ya que más de 200 personas estaban manifestándose y quemando gomas en las intersecciones de las calles Esquiu y San Martin donde se encuentra el Juzgado.
Luis Mamani, padre del joven fallecido, dijo que estas marchas van a continuar y con más frecuencia. “Esto no da para más, hoy ya está libre Nicolás Gutiérrez al que todos señalan como el culpable de lo que le pasó a mi hijo, esto de la justicia ya no se aguanta más, queremos que se vaya el Fiscal González, y una vez por semana estas marchas van a continuar de la misma manera, quemando gomas y en forma pacífica”, remarcó.
Pero no todo fue pacificó el día jueves, hubo algunos jóvenes que tiraron huevos hacia la policía y en el momento que estábamos realizando la nota con Luis Mamani hubo proyectiles como bombas molotov que volaron hacia el juzgado, e inmediatamente intercedió Mamani para correr a los que estaban haciendo esto.
“Esto no queremos que pase, nosotros queremos manifestarnos pacíficamente, pero hay gente que no entiende y tiene mucha bronca y yo no los puedo controlar”, expresó Mamani a nuestro medio.
Alrededor a las 11 horas los manifestantes decidieron retirarse del lugar y volver a sus casa prometiendo una vez por semana realizar la misma manifestación frente a los tribunales de justicia de Santa María.
En tanto la policía continuaba custodiando el lugar y los tres comisarios a cargo de la comisaria de esta ciudad se encontraban abocados al operativo para que esto no llegue a mas, pero la gente se está cansando de esperar una respuesta que no llega y las marchas continúan y cada vez con más presencia sobre todo de jóvenes que solo piden justicia en Santa María.