El llamativo hecho ocurrió ayer por la siesta, a las 14 horas, cuando un remisero circulaba por calle Maipú y, al llegar a Esquiú, se encontró con un niño de apenas 10 años tirado en la vereda. El menor llevaba puesto el uniforme de la escuela.
Inmediatamente el trabajador del volante decidió llevarlo de urgencia al Hospital de Niños al ver su cuadro grave de salud, ya que estaba con convulsiones.
Luego de dar con el paradero de la familia del niño, se realizó la denuncia del hecho en la comisaría Quinta. Ahora buscan intensamente al remisero que encontró al menor, ya que una vez que lo llevó al hospital desapareció.
El Dr. Alejandro Severini comentó que el estado de salud del niño comenzó a empeorar con el correr de las horas y tuvo que ingresar a terapia. Según dijo el médico, tras varios análisis, su cuadro determinó que debía ser asistido con respirador y ahora se encuentra en condiciones estables.
El Juzgado de Menores tomó intervención en el caso.